Este martes se realizó en Miami la final del Clásico Mundial de Béisbol donde la selección venezolana se llevó el triunfo sobre Estados Unidos.
A pesar de la tensión por el alto nivel competitivo en esta final, Estados Unidos emparejó 2-2 en la octava entrada, sin embargo, Venezuela sacó la casta por su país derrotando 3-2 al local.
Ante la inesperada pero muy saboreada victoria, Caracas celebró a lo grande en cuanto se dio la victoria a sus connacionales. Cientos de aficionados que se reunieron para ver el partido no contuvieron la emoción.
Con pantallas gigantes colocadas en puntos estratégicos, siendo la Plaza de los Museos y Plaza Francia los más concurridos, la capital venezolana vivió con entusiasmo el último segundo del partido ondeando banderas, lanzando bebidas y gritando con euforia el gran campeonato de su selección de béisbol.
Y es que no se trata de solo un triunfo, sino el primer campeonato de Venezuela en este torneo, lo que representa el crecimiento y compromiso del equipo en este deporte.
Debido a la gran importancia que esto representa para el país, Delcy Rodríguez, presidenta encargada, declaró el 18 de marzo como «Día de Júbilo Nacional», para no parar la celebración.
Algunos incluso tomaron sus autos y comenzaron a recorrer las calles de la ciudad elevando la bandera venezolana para que cada rincón se estuviera al tanto de la derrota a Estados Unidos.
Con esto, los centroamericanos no sólo se convierte en una de las selecciones mundiales de élite, sino que también recibió un premio económico que, acumulado, sumaría hasta 7.5 millones de dólares desglosado entre bonos de participación y por su avance en cuartos, semifinal y el campeonato.
Aunque el dinero no va íntegro para los jugadores, si se llevan un porcentaje del total, mientras que el resto se destina a la Federación para continuar con el impulso a este deporte que ha dejado grandes frutos para Venezuela.



